Sarah Addison Allen
Ediciones Martínez Roca Madrid, 2012 Novela 286 páginas 19,90 euros
Como todas las mujeres de su familia, Claire Waverley tiene poderes. Los suyos le permiten influir en los sentimientos y las conductas de las personas que comen sus platos, preparados con las plantas que crecen en su jardín alrededor de un manzano mágico. Eso hace que el vecindario contrate sus servicios de catering con las intenciones más diversas y también le da fama de rara en Bascom, una pequeña ciudad provinciana del sur de los Estados Unidos donde apenas se relaciona más que con la clientela. Pero otra mujer de su familia tiene otro tipo de poderes: su sobrina, la pequeña Bay, sabe de antemano —por ejemplo, en su cocina, sin haber estado antes— dónde debe ir cada cosa y acabará encontrándole a su tía un lugar en el mundo. Al menos, sentimentalmente. Esta encantadora novela es la enésima secuela del realismo mágico-gastronómico que inauguró “Como agua para chocolate” y, sin duda, una de las más logradas.
