Gastronomía española en el mundo

Chupa-ChupsKeda Black: “Chupa Chups. Las 30 recetas esenciales” 
Roca Editorial (Barcelona), 2014

Teníamos por cierto que las tres grandes aportaciones españolas a la ingeniería del siglo XX fueron la fregona, el futbolín y el chupachups —tres inventos tan obvios que a nadie se le había ocurrido inventarlos— hasta que nos enteramos de que los franceses reivindican la paternidad del tercero esgrimiendo una patente registrada en 1923 por el confitero parisino Georges Evard, creador de los caramelos Pierrot Gourmand. Evard se adelantó 7 lustros al catalán Enrique Bernat, artífice a finales de los años 50 de la marca Chupa Chups. Con todo, los franceses le reconocen a Chupa Chups la innovación del chupachups esférico —frente al Pierrot Gourmand en forma de punta de lanza— y la implantación del producto en todo el mundo, incluida la audacia de encargarle el logo a Salvador Dalí en su día. El caso es que una colección francesa —cuyos recetarios basados en la Coca-Cola, la Nutella o la leche condensada triunfan como auténticos best sellers— ha decidido fijarse en un caramelo pinchado en un palo y no ha pensado en el Pierrot Gourmand, sino en el Chupa Chups. A partir de él, propone platos como las manzanas al horno, la carlota con coulis de Chupa Chups, los crujientes con virutas de Chupa Chups, la tarta de cumpleaños o la limonada casera con cítricos. Se acaba de traducir al español, con fotos en color y un puñado de recetas, a un precio de 4,95 euros que daría para unos cuantos chupachups y muy pocos recetarios.

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