La cara moderna de Toro

vidCachito Mío 2012
La Casa Maguila (DO Toro)

Sugerente nombre —aunque la etiqueta sea sexista: ¡que tengamos que recurrir a esa imagen a estas alturas!— el de este nuevo tinto de la bodega La Casa Maguila, un proyecto reciente en la DO Toro. Su artífice es Jesús Peña, un ingeniero informático reconvertido en bodeguero, apasionado del vino, que colgó los trastos como consultor en una multinacional en 2011 para dedicarse de lleno a la vitivinicultura. Claro que no se lanzó a ciegas. Desde el principio ha contado con el asesoramiento del enólogo Pepe Hidalgo —una de las figuras más reconocidas del sector, impulsor y creador de grandes vinos— que fue profesor suyo en el máster de viticultura de la Universidad de La Rioja.

Entre ambos han elegido los viñedos, repartidos por distintas parcelas de Zamora, porque lo que buscaban era cepas que expresaran la tipicidad de la tinta de Toro. Por eso, para la elaboración cuentan con viñas de distintas edades, jóvenes —el futuro— y centenarias —el presente— que se cultivan respetando y mimando la vid.

Tradición y modernidad se dan la mano en esta pequeña bodega —la producción prevista en 2014 es de 50 mil botellas—, inaugurada el año pasado, que ha implantado criterios de sostenibilidad y sistemas de vinificación actuales, pero que también emplea, como antaño, depósitos de hormigón para la fermentación de los mostos.

A día de hoy, La Casa Maguila tiene en el mercado un tinto roble —Angelitos Negros— y este Cachito Mío. Una tercera marca, también con nombre de bolero —enseña y distintivo de la bodega— es Quizás, que aún no ha salido al mercado. Con 18 meses en barrica, será el vino top.

Cachito Mío es un semicrianza —roble americano y francés—, cien por cien tinta de Toro que cuesta unos 12 euros. De color rojo picota, cubierto, tiene una nariz atractiva, intensa, donde destacan los frutos rojos —arándanos, frambuesa—, con toques balsámicos y flores como la violeta. En la boca se aprecia frescura, ciertos matices especiados de la madera, con volumen y cuerpo, pero perfectamente equilibrado, sin excesiva tanicidad ni potencia. Un tinto sabroso, que gusta. La cara moderna y amable de Toro.

RAQUEL CASTILLO

Cachito-Mio